Artículo 7 | THROUGT PHILOSOPHY

Durante la Edad Media la busqueda de la Piedra Filosofal, para convertir los metales en oro, obseionó a Reyes, Alquimistas, y Magos. Si alguno de ellos lo logró no dejó constancia escrita de ello por cuestiones obvias, pero la tradicion nos dice que si, que algunos lo consiguieron. Ahora nuestros conocimientos de química nos han permitido escribir las reacciones químicas del proceso

La Piedra Filosofal

PARA CONVERTIR EN ORO OTRO METAL.

Para convertir en Oro otro metal hirviéndolo con Mercurio, procédase de la siguiente manera.

Escójase un metal que sea miscible con el Mercurio de tal manera que la suma de electrones y protones de la mezcla de los dos metales se acerque lo más posible al número de protones y electrones del Oro, pero por exceso. Póngase a hervir la mezcla en ausencia de aire de modo que se evite la oxidación de los vapores y la superficie libre del líquido. La vasija en la que se opera la destilación debe permitir la evacuación de los vapores a medida que estos se van produciendo y debe alcanzar la temperatura adecuada. Cuando todo el líquido se ha evaporado, queda el recipiente recubierto de una fina capa de Oro puro. Si en lugar de una vasija metálica se emplea una de vidrio o cerámica deben disponerse en el fondo de la misma objetos de hierro o de otros metales, los cuales quedarán, ahora recubiertos de una capa de Oro puro.

Explicación.

El Oro es de Nº atómico 79 con los electrones distribuidos de la siguiente manera:

 

CAPA K L M N O P

 

                         Electrones     2   8   18  32  18  1


El Mercurio es de Nº atómico 80 con los electrones distribuidos de la siguiente manera:

 

CAPA K L M N O P

 

                         Electrones     2   8   18  32  18  2


Si escogemos como metal para la transformacion el plomo, que es miscible con el mercurio, tenemos la siguiente distribución electrónica:
Plomo: Nº atómico 82

 

CAPA K L M N O P

 

                         Electrones     2   8   18  32  18  4


La "sopa" de electrones y protones que constituyen la amalgama en fusión de mercurio y plomo será una la mezcla de las del mercurio y plomo, que se corresponde con la del Polonio, de Nº atómico 84 es decir:

 

CAPA K L M N O P

 

                         Electrones     2   8   18  32  18  6


Como la estructura electrónica del Polonio muy inestable (el Polonio y sus isótopos son radiactivos) la mezcla no llega estabilizarse y en lugar del polonio radiactivo aparecen las siguientes estructuras estables:

Oro:

 

CAPA K L M N O P

 

                         Electrones     2   8   18  32  18  1

Mercurio:

 

CAPA K L M N O P

 

                         Electrones     2   8   18  32  18  2

Bismuto:

 

CAPA K L M N O P

 

                         Electrones     2   8   18  32  18  3


Por lo tanto durante el proceso de destilación que obra en la vasija los electrones que inicialmente son compartidos por el Mercurio y el Plomo que forman amalgama se van redistribuyendo, constituyendo a la presión y temperaturas adecuadas una mezcla de protones y electrones en la proporción de 83 electrones y 83 protones, esto es bismuto. Al mismo tiempo aparece oro mezclado con el mercurio, esto es una amalgama de oro y mercurio. Una vez separado todo el bismuto que puede formarse queda en estado líquido la amalgama de oro y mercurio, de la que el mercurio se separa por evaporación.

Aunque el bismuto era ya conocido el el siglo XIII es muy probable que el obtenido durante este proceso no fuera identificado correctamente, probablemente por su procedencia y aspecto, y recibiera el nombre de "Piedra filosofal". Asi el que hallara la piedra filosfal habria convertido el plomo en oro, otorgando erroneamente las propiedades a la "piedra" resultante en lugar de al proceso.

NOTA. Recuérdese que un procedimiento muy antiguo de dorado es el dorado al fuego, que consiste en aplicar sobre los objetos a dorar una mezcla de oro y mercurio que después es calentada a fuego vivo hasta que aparece el dorado.

Queridos lectores, un cordial saludo

M. Patanou